Destaparé una Pepsi
Mmm... pues básicamente ver películas, jugar en el PC y tratar de ver los fuegos artificiales que lanzan en el puerto, aunque casi tengo que subirme al techo para lograrlo. Hace unos minutos terminé de cenar, el árbol de Navidad está aún en el living, reluciendo sus lucecitas y en la TV nacional muestran esos típicos espectáculos de bailes, música y otras yerbas esperando la medianoche. Me apesta la TV nacional en general, pero sólo veo ese show porque después muestran los fuegos artificiales (que aquí casi nunca veo), aunque en medio tenga que tragarme la horrenda música de fondo (que me imagino este año será reggaeton, esa aberración de la que prefiero reservarme otros comentarios +_+).
Y bueno, a medianoche, como era costumbre al menos hasta el Año Nuevo pasado, yo tomaba una simbólica 1/2 copa de champaña, sólo por seguir la corriente de la festividad. No se si lo he mencionado antes en el blog, pero lo curioso es que esa 1/2 copa es lo único que bebo de alcohol en el año. Supongo que lo tolero porque la champaña no es un alcohol como cualquiera, casi parece ginger ale y no tiene un sabor malo. Pero es alcohol, y los que me conocen saben que en ninguna otra ocasión lo bebo, por mucho que me insistan.
Pues bien, supongo que el 2007 tiene que ser un año donde ocurra algo distinto. Algo por lo que a futuro pueda recordarlo ya sea para bien o para mal, como el 2006 en el año que perdí a mi pareja, como el 2005 cuando fundé un grupo de astronomía, como el 2004 cuando di por primera vez una ponencia en un congreso... etc.
Y sí, creo que ya puedo asegurarme y decir que el 2007 podré recordarlo por algo específico. Desde el 1 de enero, mismamente. Y es que en media hora más ya no destaparé una botella de champaña y me beberé media copa a medianoche: esta vez destaparé una Pepsi (que de paso, siempre me ha acompañado y pocos entienden que me guste más que la Coca Cola), y beberé 1 copa entera de Pepsi para celebrar Año Nuevo. Le diré adiós finalmente a esa excepción que hacía, y no volveré a tomar alcohol en ninguna ocasión del año. That's all :).
Bueno, ya falta poco para los fuegos artificiales, así que me retiro, dispuesto a firmar un nuevo hito en mi particular vida: 2007 fue el año en que decidí ser abstemio.







